DERECHO DE FAMILIA

EL SÍNDROME DE SEPTIEMBRE

(adiós verano, hola divorcio)
Según los cálculos de expertos duchos en la materia, alrededor del 30 % de las demandas de separación y los divorcios contenciosos se producen en el mes de septiembre. Esto es debido a que ciertas parejas con problemas matrimoniales, pretenden resolver o arreglar sus diferencias durante sus vacaciones veraniegas.
Nada más lejos de la realidad es pensar que intentar forzar la convivencia conyugal e intentar simular una situación de armonía y normalidad entre la pareja, sin haber realizado un diálogo previo y planteando adecuadamente una posible solución de los problemas comunes por los que atraviesan y los problemas individuales que cada uno aporta a la relación, es la mejor solución. Es muy común que al estar juntos durante más horas al día, sin los lapsus de respiro que brindan las actividades de la vida cotidiana, quedan más en evidencia las discrepancias y se acelera el riesgo de ruptura.
Cuando una pareja atraviesa por una mala racha o una crisis y se plantea un viaje o unas vacaciones, como terapia para salvar su relación, lo mas probable es que acaben contribuyendo a la elevadísima estadística del mes de septiembre, dándose de bruces con la realidad.
La mejor solución es siempre el diálogo y la comunicación entre la pareja.
Pero ante determinadas situaciones irrevocables es necesario contemplar diferentes alternativas en solución de conflictos extrajudiciales, como la MEDIACIÓN, una solución rápida, económica, eficaz y efectiva, como alternativa a la vía judicial.